Las dos esculturas de Ulrike Enders (* 1944 en Oberstdorf) se instalaron por iniciativa privada de unos empresarios locales. Se encuentran en la zona peatonal, literalmente a la altura de los ojos, y ofrecen la posibilidad de moverse y situarse entre ellas sin ningún tipo de barrera. La obra invita a detenerse; la familiaridad de su diseño y función crea un punto de referencia en el ajetreo del centro de la ciudad. Al mismo tiempo, el mal humor reflejado en los rostros de las figuras remite a los propios estados de ánimo y consigue romperlos mediante la exageración. Otras obras en Hannover (selección): «Drei Stühle» en la Galerie Luise; «Lindener Butjer» en la Minister-Stüwe-Straße. » Ubicación: Georgstraße/Große Packhofstraße